Por Tankar Rau-Rau Amaru
El genial Sofocleto, con quien trabajé en el diario La Mañana de Lima, decía que en el Perú los brutos construyeron las cárceles para encerrar a los inteligentes. Vaya, tenía razón. Vallejo fue encarcelado en 1920. Haya de laTorre en 1932. El tayta Arguedas en 1937. Acusado de subversión, Chocano fue encerrado a los veinte años. Los brutos, como decía Sofocleto, querían encerrar a las ideas dentro de cuatro paredes. Pero, felizmente, las ideas ni pueden matarse ni encerrarse.
PARA REBELDES
Las cárceles en el Perú no sólo fueron construidas para "guardar" a los inteligentes. Fueron levantadas también para encerrar a los respondones, a los rebeldes. Antauro Humala y Lucimar Alarcón se encuentran encarcelados por levantarse contra un presidente ilegítimo. Nelson Palomino lo estuvo por defender el pan de los cocaleros.
Los que tienen poder en el Perú (poder político, económico, militar, religioso) tienen una mentalidad de gamonales. Quieren que los peruanos deadentro, los quechua-aymaras, tengamos el espíritu de pongos. Callar, agacharnos, obedecer. Eso quieren de nosotros. Pero ellos no saben que nuestras manos ya saben usar el sable, nuestra boca a gritar ¡libertad! Ellos no saben que los míticos amarus están vivos y recorren los cielos en silencio preparando su lanceta-rayo para clavarlo en el lomo del opresor.
PARA POBRES
En el Perú las cárceles fueron levantadas, sobre todo, para encerrar a los quechua-aymaras pobres. Un ladrón de gallinas, que tomó lo ajeno paraalimentar a sus hijos, permanece un año, dos años porque no hay para él un abogado quechua-aymara que pueda "interpretar" la ley a su favor, interceder con el juez. Un ladrón de caballos ve el mundo a cuadritos durante varios años porque para él la ley es severísima.
Mientras que los grandes ladrones como Alan García, que se llevaron maletines de dinero, incluso vuelven a serpresidentes con la ayuda de los capitalistas. Grandes ladrones como Fujimori, ese peón del capitalismo que vendió toda la joya de la abuelita y estuvo a punto de vender a la abuelita, se ríe de los peruanos desde Chile porque sabe que nunca entrará a la cárcel por contar con la protección de su país verdadero, Japón.
¿PENA DE MUERTE?
Ahora se encuentran encarcelados ocho kechwas ayacuchanos inocentes. Dicen que son senderistas pero nosotros sabemos que son, más bien, ronderos del pueblo que combatieron contra Sendero. Alan se burla así de los ayacuchanos encarcelando a sus hijos. Piensa él que somos los mismos ingenuos de su primer gobierno, cuando fuimos testigos de cientos de asesinatos de qechuas inocentes.
Y ahora éste, que en ese entonces se creía el Pachacútec de lacasaca azul, quiere implantar la pena de muerte para los "terroristas". Si el antiimperialista Haya de la Torre estaría vivo, fijo que Alan lo mandaríaa la horca por "subversivo". Si Chocano estaría vivo, igual. A Arguedas también. Este Alan de verdad se ha vuelto loco y no se ha dado cuenta. Un caballo loco, cuyo jinete es el Tío Sam. ¡Arre!


