No nos lean. Carta abierta de un científico social a los periodistas y bloggeros

Por Carlos Meléndez*

A propósito de los últimos artículos periodísticos y posts en blogs que he leído sobre los recientes conflictos sociales que acaecen en el Perú, me veo en la necesidad de, como sociólogo y cientista político (chasa), hacer un mea culpa y decir públicamente lo siguiente:

1) No nos hagan caso
Los científicos sociales tenemos la deformación de presentar “grandes conceptos” que sirven como cajón de sastre para no develar la ausencia de respuestas. Es decir, inventamos términos que en realidad no dicen nada, pero que todos lo repetimos hasta la saciedad. Sonamos convincentes, pero no decimos un carajo en la práctica. Un ejemplo: “crisis de representación”. A ver, repeat after me: “el problema en el Perú –de la pobreza, de los conflictos, de que no vayamos al mundial, de whatever—es la crisis de representación política”. Uy, si, todos estamos de acuerdo, pero que queremos decir. Nadie lo sabe, pero tú lo escuchas y te quedas callado no más, porque sonó apabullante. No te animas a preguntar porque pensarían que eres bruto. Al día siguiente es titular de artículo periodístico. Otro tip: normalmente desconfíen de la palabra “crisis”. Siempre estamos en crisis, además. Por ejemplo: “la causa de los conflictos es la crisis de la intermediación política en el país”. Mierda, yo lo dije alguna vez, no una sino muchas veces. Sorry, chicos, no se la crean. Que es la “intermediación política”? No hay definición precisa, pero suena mostrazo.

2) La realidad normalmente comprueba que nos equivocamos
El tiempo no nos da la razón. Nuestros argumentos son de libro de texto. Los que leemos –ahí hay otro roche con los que hace tiempo que no agarran un libro de teoría y les basta con leer a Chomsky—traducimos las discusiones de la teoría de la movilización de recursos, de la privación relativa, del sentido de oportunidad política, y la aplicamos al contexto peruano. Pucha, es alucinante, creemos que la hacemos linda: Zald, McCarthy, Tarrow, Tilly, Gurr aplicados a los conflictos sociales post Fujimori. Alucinamos y predecimos: “los canales participativos y las demandas sociales no se concilian porque hace falta una organización política con arraigo social que traduzca el descontento y lo lleve por las vías institucionales prescritas por la reforma participativa”. Si, Juan. Llega el APRA –que es lo que pide la teoría—y los conflictos sociales siguen, la violencia se desata y todo se mantiene igual. Que pasó? Nada pues, anda y dile al dirigente del paro agrario que se comporte como Tilly pretende que lo haga.

3) Casi siempre decimos lo mismo
No hay día en que en una columna o en un artículo periodístico no esté la opinión autorizada del “especialista”. O sea, a ver. Ustedes creen que los científicos sociales pueden analizar el corto plazo, el día a día, la coyuntura. “Señor sociólogo, a que se debe que en un mes la aprobación presidencial de Alan García haya caído en 2 puntos???”. Ustedes creen que en realidad tenemos respuesta para eso??? No!!! Pero claro, tenemos que responder, esa es nuestra chamba, quedamos mal si nos quedamos callados, ya no nos volverían a llamar, entonces inventamos cualquier rollo para evitar repetir la misma explicación de la semana anterior: “el declive en la aprobación presidencial se debe al cambio climático”.

4) Wishful thinking
Tenemos nuestro corazoncito. Tratamos de que los sucesos nos den la razón y que cuadren dentro de 1) nuestras preferencias políticas, 2) nuestras premisas ideológicas, 3) nuestra teoría política preferida. Ejemplos de cada caso: 1) "La culpa es del gobierno, es de Alan, la está cagando, y con ganas, está haciendo todo mal, tiene la culpa de todo". Si compare, también del eclipse lunar. Desconfíe de los que echan la culpa de todo solo al gobierno. Esos no analizan nada, son izquierdistas envidiosos porque nunca han ganado una elección, ni en la APAFA de los Reyes Rojos, 2) "Falta más participación, falta más democracia “vibrante” (alguna relación con el feminismo es pura coincidencia), la gente debe participar carajo". Esos ven democracia participativa hasta en las barras bravas del U-San Martin. Desconfíe de los analistas que apoyan pública y secretamente a algún eterno pre-candidato. 3) "Todo tiene su racionalidad. Los actores son racionales, persiguen sus intereses, se movilizan por incentivos selectivos. La solidaridad no existe, los principios tampoco. La gente se moviliza porque hay recursos para hacerlo". Si cuñao, yo tambien aplico el dilema del prisionero para sortear el trafico limeño de mi casa al IEP. Desconfíe de los que tenemos blogs.

A pesar del mea culpa, que quede claro que seguiremos en nuestro empeño de seguir confundiendo a la opinión pública nacional, porque esa es nuestra chamba, no sabemos hacer otra cosa. Se espera que otros colegas sociólogos, “sociólogos espontáneos”, bloggeros que se computan sabelotodos (si tú, no te hagas, si tú, tú, no te voltees, tú causita), columnistas, caseritos de La República, de la Chichi Valenzuela, de la prensa caviar, suscriban este comunicado”. No nos lean…

(*) Fuente: http://jorobadonotredame.blogspot.com