Sobre Karl Marx y las CCSS [1]

Por Carlos Pérez*
Egresado de Ciencia Política - PUCP
Articulista de El Estándar Social (Ciclo 2008-1)

Uno de los pensadores más controvertidos de la historia es, sin duda, Karl Marx. La polémica sobre su legado e interpretación ha generado fructíferos e incesantes debates semejantes a los de Maquiavelo, Hobbes, Kant, Hegel, etc., por lo cual se sitúa como un referente imprescindible del pensamiento político occidental[2].


Guillermo Rochabrún ha publicado, recientemente, un libro respecto a Marx y las reflexiones que él le ha suscitado para el Perú[3]. En su introducción, “Autobiografía de un marxista académico”, se cuenta cómo en las CCSS se dio un “apogeo” y “agonía” de Marx desde los setentas hasta los noventas, dejando de lado sus ideas luego, sin antes haberse producido una evaluación crítica de este proceso[4]. Bajo esta lógica, entonces, cabría preguntarse lo siguiente: ¿Tiene aún alguna relevancia Marx para nosotros? La respuesta a esta pregunta no puede ser contundente. Sin embargo, una primera aproximación podría ser la distinción de dos niveles distintos: a) lo dicho por Marx en sus obras y b) lo que se quiere pensar que Marx ha dicho en ellas. Esto porque Marx, al igual que Hegel, no ha sido leído de manera directa, sino más bien comprendido por lo que otros dicen sobre su obra o sobre parte de ella, lo cual ha causado, en algunos casos, ortodoxia[5].

Empezando por el primer nivel, lo dicho por Marx, podemos distinguir debates de gran importancia que produjo el estudio de Marx en las CCSS y que tienen relevancia para el estudio de la política. Uno de ellos es, definitivamente, el de base-superestructura, en donde supuestamente el primero determina al segundo: es decir lo económico determina la cultura, la religión, la política, etc.[6]. No obstante, uno puede ver que esta afirmación entra en conflicto con sus escritos más políticos, como son El Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte (1851-1852) y La Guerra Civil en Francia (1870-1871). En ambos el papel de los actores políticos y sus conflictos son sumamente importantes a pesar de las determinaciones socioeconómicas[7].

Otro tema polémico es considerar a Marx estrictamente como un “científico”. Los que postulan esto consideran que hay que diferenciar el Marx joven, peyorativamente llamado “filósofo”, y el Marx viejo o “maduro”, considerado “científico”, pues aquí se habría producido una “ruptura epistemológica”[8]. Sin embargo, esta afirmación no reconoce la importancia que escritos como la Crítica a la Filosofía del Derecho de Hegel (1843) y los Manuscritos económicos y filosóficos (1844) ejercieron en una publicación fundamental como La ideología Alemana (1845) que, asimismo, hicieron posible la existencia del escrito más importante de la vida de Marx: El Capital (1864-1877). Por lo tanto, dicha “ruptura” entre el filósofo y el “científico” no es del todo evidente cuando vemos una continuidad de temas y preocupaciones en los escritos de Marx tanto en su juventud como en su vejez: la alienación, la explotación, el comunismo, la lucha de clases, etc.[9].

Hemos dado dos ejemplos de puntos debatibles y críticos de la interpretación de algunos escritos de Marx. Las CCSS debatieron y tomaron en cuenta estos temas hace casi 30 años; no obstante, actualmente la relevancia de estas ideas sólo es tomada en cuenta en las clases de teoría o historia, menospreciando la utilidad que podrían tener estas como herramientas de análisis y formas de pensar, mas no sólo como un “manual de respuestas”[10] a todos los problemas que afronta el Perú.

En este sentido, pasando al segundo nivel, lo que se sabe de Marx es lo que se quiere creer que ha dicho él en su obra, por lo cual se le interpreta desde la retórica ideológica. Así, la agonía de Marx no sólo pasa por los procesos históricos y sociales que, desde hace 30 años o más, han transformado la realidad. Tampoco se debe sólo a la falta de evaluación crítica de sus ideas en las CCSS. Esta se debe en gran parte a la vulgarización de la obra de Marx y, en consecuencia, la futilidad de sus ideas y conceptos. Así, nos preguntamos ¿por qué se ha usado y se sigue usando a Marx como un panfleto acorde a intereses y sueños políticos sin antes conocer los importantes debates que giran en torno a su obra? La respuesta no puede estar más que en la ignorancia, pues esta es atrevida, y el voluntarismo político intelectualmente pobre.

La relevancia de Marx no está en el uso panfletario de lo que se piensa que ha escrito ni tampoco en el uso maniqueísta de sus ideas, sino más bien en la forma como plantea sus críticas a los problemas de la sociedad. En este sentido, vemos en el viejo Karl un interés por ir más allá de los sentidos comunes para analizar el fondo de las cosas: un razonamiento político situado en los extremos (guerras civiles, revoluciones, golpes de estado, etc.) que le permite ver hechos que en situaciones “normales” no son del todo evidentes. Además, al situar a los individuos en sus contextos histórico-políticos es consciente de las limitaciones y alcances de las acciones de estos en situaciones de conflicto político.

En conclusión, el estudio de la obra de Marx debería volver a ser tomada en cuenta partiendo de la utilidad de su forma de reflexionar y criticar, mas no como un autor de “manual de respuestas” con un arma de lucha ideológica panfletaria, ya que eso es lo que más ha entrampado su comprensión y utilidad para las CCSS. He ahí la verdadera importancia de Marx para nosotros y para el estudio y actividad política.

(*) Véalo también en: http://chicobilly.blogspot.com

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[1] Quisiera agradecer al profesor Guillermo Rochabrún por sus amables comentarios y correcciones al artículo. No obstante, los errores y limitaciones de este son propios del autor.
[2] Arendt, Hannah. Karl Marx and the Tradition of Western Political Thought. Social Research. 2002. En: http://www.encyclopedia.com/doc/1G1-90439534.html
[3] Rochabrún, Guillermo. Batallas por la Teoría. En Torno a Marx y el Perú. Lima: IEP. 2007.
[4] Ídem, p. 51. Ver también en el mismo libro ¿Crisis de paradigmas o falta de rigor?
[5] Sobre esto ver: What is Orthodox Marxism?. Lukács, Georg. En: http://www.marxists.org/archive/lukacs/works/history/orthodox.htm
[6] Marx, Karl. Contribución a la Crítica de la Economía Política. Buenos Aires: Estudio. 1973. Disponible en: http://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/criteconpol.htm. Ver también: Base y superestructura en el Prefacio y en el Capital. En: Rochabrún, Guillermo. “Batallas por la Teoría”. Lima: IEP. 2007
[7] “Los hombres hacen su propia historia, pero no la hacen a su libre arbitrio, bajo circunstancias elegidas por ellos mismos, sino bajo aquellas circunstancias con que se encuentran directamente, que existen y les han sido legadas por el pasado”. Marx, Karl. El Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte. En: http://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/brumaire/brum1.htm
[8] Althusser, Louis. Preface to For Marx. 1967. En: http://www.marxists.org/reference/archive/althusser/1965/preface.htm
[9] Un debate interesante en Marx es el conflicto constante entre el “ser” y “deber ser”: ¿Marx tiene un “telos”, el comunismo, desde el cual critica la realidad o, por el contrario, es el análisis de la realidad concreta lo que lo lleva a concluir la necesidad histórica del comunismo?
[10] Harnecker, Martha. Los conceptos elementales del materialismo histórico. Siglo XXI: Buenos Aires. 1973.