Una Delirante y Sombria Disyuntiva

Por Ricardo Jiménez
Filósofo. Estudiante de Maestria en Ciencia Política - PUCP

Los últimos acontecimientos, que enlutan a nuestra patria, nos hacen reflexionar acerca del comportamiento del gobierno, que a nuestro juicio es el principal responsable, sobre su bipolaridad, producto quizás de que su líder sea un esquizofrénico. Es decir, las declaraciones de los principales voceros palaciegos son un vaivén de juegos verbales que avanza y se alejan de propuestas dictatoriales. Parece que en la interna del gobierno no se ponen de acuerdo o es que tal vez hay dos posiciones no antagónicas pero tampoco cercanas, en los pasillos de la casa de Pizarro. Lo cierto es que por las declaraciones mencionadas, podemos afirmar, que este podrido gobierno se balancea desde una posición dura y dictatorial a una de aparente moderación. En ese sentido, el Ejecutivo se enfrenta en una disyuntiva para resolver este problema. A continuación pasaremos a exponer las dos posiciones en las que se enfrentaría el gobierno, en esta encrucijada que el mismo se ha metido.

El argumento del gobierno para justificar su inepta, incompetente y torpe actitud para enfrentar y responder al problema de Bagua, es mostrar cadáveres en televisión, para victimizar a la policía, que por otro lado, solo es utilizada por el gobierno. Un spot que es pagado con nuestros impuestos, rompiendo con todo código de ética y pudor, sin respetar la hora en la que fue propalado, esto es, la cantidad de menores que podrían estar viendo esas imágenes. Después no quieren que nuestra sociedad sea violenta, si los que la alimentan son nuestras autoridades. Más coherencia por favor para esos estólidos. Este es un argumento cuasi fascista (la de mostrar muertos, que pinta de cuerpo entero a este gobierno; asimismo, muestra el nimio CI de nuestras autoridades. Esta actitud solo nos hace pensar que esta eligiendo el camino de Fujimori, es decir, instaurar una dictadura, evidentemente de forma mucho más calculada e inteligente que la del escaso japonés.

Para sostener esto solo hay que observar los acontecimientos políticos en torno al Congreso, las reuniones en la casa de la señorita Flores en donde ha quedado demostrado el pacto de las fuerzas reaccionarias, corruptas y genocidas, léase Apra, UN y fujimoristas ¿Cuál es el fin de esto? La respuesta es bien simple: no es que García quiera perpetuarse en el sillón en donde nunca debió volver, sino la derecha, pero lo que él desea es que no se lo juzgue, y esto solo lo asegurará un gobierno aprista o de sus aliados. Si el que gana las elecciones en el 2011 es un partido político diferente, lo más seguro es que muchos de los apristas irían a la cárcel, medida que aplaudimos, y el APRA innegablemente desaparecería, y esperemos que eso suceda para la salud moral de nuestro país. Podemos ofrecer sendos argumentos más parta este camino que tomaría el gobierno, como la orden de la fiscalía para procesar a cinco dirigentes de Aidesep, además de sacarlos de la mesa del diálogo, entonces, ¿quién es el que no quiere dialogar?

Asimismo, el día domingo 14 se dio orden de captura al abogado del IDL, Carlos Rivera, deteniendo de una manera extraña a un “adversario” del gobierno que les resulta incomodo. Entonces, no debemos sorprendernos si se empieza a detener a juristas e intelectuales que “molesten” al gobierno o cuestionan su legitimidad. Igualmente, nos parece bien anómala e inaudita la forma como han suspendido a los siete congresistas nacionalistas, no ha quedado muy claro el porqué de dicha suspensión. Si observamos cuidadosamente el video de la sesión del último jueves 11, el búfalo Javier Velásquez Quesquén, en la sesión frustrada de la mañana suspendió el pleno para el día lunes 16, insólitamente a eso de la una de la tarde –el mismo jueves- en una improvisada conferencia de prensa convocó sesión para las 4 de la tarde de ese mismo día. Esto demuestra que Velásquez Quesquén no es el presidente del Congreso sino un secretario fiel y obtuso de palacio de gobierno, qué lástima tener gobernantes así, pero qué se puede esperar de un partido que a lo largo de su historia se ha acostado políticamente con propios y extraños.

Finalmente, nos preguntamos por qué el toque de queda en la zona del conflicto, fue desde las tres de la tarde. Ni en las épocas más duras del conflicto terrorista, en Ayacucho, el toque de queda era tan temprano, en el peor de los casos a las seis de la tarde la población no podía transitar por las calles. La respuesta que ensayamos respondería a una estrategia que el mediocre ejecutivo habría planeado, i. e., tal vez le dieron la orden a la tropa de esconder los cadáveres que tanto reclaman los miles de familiares de los peruanos indígenas y nadie o casi nadie los quiere escuchar. En suma, poner como única víctima al gobierno y descalificar e inutilizar a la oposición y la población que reclama es una actitud que emula épocas anteriores que todos quisiéramos olvidar. Asimismo, esta actitud dictatorial y fascista es puesta en cuestión en el seno mismo del gobierno, como firmamos líneas arriba para una salida final, hay una forma casi democrática, pero que en el fondo es una variación de la anterior con consecuencias tan nefastas como la que la precede.

La cúpula corrupta, que dirige nuestro país, frente a los últimos hechos luctuosos ha tomado una actitud, desde que empezaron los hechos, que aparentemente hacen retroceder a fuerzas más reaccionarias. El gobierno, aparentemente no sabe cómo resolver este problema y ensaya una variante para no quedar tan peor de lo que ya está, es decir, intentará el camino de aceptar el dialogo con todos los involucrados, cortar las cabezas de mando medio, quizás los generales de la infausta operación, que los ministros se disculpen en el Congreso, suspender en plazo más breve el estado de emergencia para tener una clama social, levantar la suspensión a los congresistas nacionalistas para mostrar un ánimo político diferente. Luego de esto obligaría a renunciar al gabinete entero, por los dantescos errores.

El Ejecutivo esperaría que las aguas se calmen social y políticamente, y lavarse la cara. Para sostener lo anterior podemos ofrecemos las declaraciones del gobierno del día de ayer domingo de volver a invitar a Aidesep, aunque no formalmente, en la mesa de diálogo. Asimismo, el día de hoy soltaron a Carlos Rivera, abogado de IDL, por tratarse de algo arbitrario. Y, hoy, Yehude Simon afirmó que mañana presentarían un proyecto de ley en el cual se plantearía la revocatoria del tan mentado decreto 1090. Todo esto parecería ser el segundo camino de la disyuntiva que tiene este nefasto gobierno. Sin embargo, esto podría generar descontento en las Fuerzas militares y policías, ya que percibirían que el Estado, que ellas representas, no las estaría respaldando. Esto puede ser un boomerang para el gobierno, ya desgastado, porque podría provocar violencia por parte de las fuerzas militares.

Es muy delicado y complejo el problema político y social en que nos ha metido el gobierno. Nuestras autoridades una vez más han demostrado que no están a la altura de las circunstancias, nunca lo estuvieron es verdad, pero lo que es peor, muestran una soberbia fascista que nos sorprende. En suma, la incapacidad sumada a la violencia solo da como resultados hechos que todos rechazamos, pero que nos llevan a la interrogante si es legítimo soportar una sarta de estupideces que abre más la fractura social que parece que nunca se solucionará.